Aprendemos inglés en el agua

Comenzamos el segundo día de esta aventura con un desayuno que nos llenó de energía para afrontar todas las actividades propuestas para esta jornada. Después de lavarnos los dientes, nos pusimos las sandalias y cogimos la toalla para ir al riachuelo donde pudimos practicar con los kayaks. Además de pasar un rato super divertido, aprendimos a utilizarlos tras escuchar las importantes normas, y repasamos vocabulario sobre fauna y flora del lugar. A la hora de comer llegamos con mucha hambre, puesto que después de los kayaks estuvimos jugando al béisbol y practicando golf, lo que hizo que comiéramos toda la apetitosa comida con ganas y más teniendo como postre un bombón helado de chocolate.

Por la tarde, nos llevaron en autobús hasta Santander donde pudimos practicar la anhelada clase de surf. Tres amables y pacientes monitoras nos enseñaron cómo ponernos el neopreno, cómo utilizar la tabla, los tres pasos consecutivos que dar para lograr ponernos en pie y unas reglas esenciales para evitar cualquier problema en el agua. Nos encantó evolucionar dentro del agua y ver cómo poco a poco empezábamos a estabilizarnos encima de las olas con ayuda de las tres chicas. Todos nos quedamos con ganas de más, las dos horas que estuvimos en el agua nos supieron a poco.

Después de una reconfortante ducha, hablamos con nuestras familias y “devoramos” la suculenta cena que nos esperaba en nuestras mesas. Continuamos con diferentes actividades nocturnas entre ellas un campeonato de karaoke en inglés, para finalizar con el habitual repaso del vocabulario que se realiza a final del día con Sandy y Mickey. Hoy hemos aprendido un montón de palabras nuevas y las hemos puesto en uso con mucha seguridad al hablar con nuestros monitores.

¡Nos vamos a la cama rendidos, pero con ganas de más!