Nuestra vida sin filtros

El lema de este nuevo curso escolar “Tu vida sin filtros”, ha sido el protagonista de cada palabra escuchada en la Eucaristía que hemos celebrado esta semana, un bonito momento de reflexión donde nos hemos comprometido a aprovechar cada día, a ser constantes en el esfuerzo y en el trabajo, a crear un clima alegre y de confianza entre todos, y, lo más importante, a compartir lo que somos y tenemos, sin máscaras ni temores.

Con más fuerza e ilusión, nos proponemos este año trabajar mejor, estar más atentos…vivir implicados en la vida del centro, un colegio que cada día trabaja por y para sus alumnos, sin dejar atrás las enseñanzas de nuestra Madre Bonifacia.

¡Somos Familia San José!

El CSIC en nuestra escuela

Nuestro centro, siempre interesado en ofrecer a nuestros alumnos una educación integral, se compromete a relacionarse y cooperar con las instituciones más importantes de España.

Debido a la estrecha colaboración de nuestro colegio con los científicos y colaboradores del CSIC  (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) a través de su programa “El CSIC en la escuela”, y que se remonta al año 2011, hemos recibido en nuestras aulas a los propios científicos don José María López Sancho y doña María José Gómez Díaz y al colaborador don José Morocho.

El CSIC, en su programa” El CSIC en la Escuela”, propone a los investigadores y docentes trabajar conjuntamente con el fin de investigar en nuevos métodos de enseñanza de la ciencia desde las primeras etapas de la educación.

A lo largo de esta mañana, los científicos han departido con los profesores y alumnos, han explicado su importante labor de investigación en nuestra sociedad y han respondido con muchísimo interés a las preguntas de unos y otros. Les han informado que nuestro trabajo en el aula a lo largo de este curso está dirigido hacia la iniciación a la programación tecnológica y la robótica.

Seguiremos trabajando juntos y siempre serán bien recibidos en nuestro colegio.

Un aprendizaje diferente en Santander

Hoy, como todos los días, nos han despertado con música para empezar la jornada con energía.  Antes de ir a desayunar, ya dejamos nuestras maletas preparadas para aprovechar nuestra última mañana aquí todo lo posible. Primero empezamos con un juego de preguntas con nuestros monitores, donde nuestra memoria y capacidad oral en inglés nos ayudaron a conseguir “MaX OK”, nos gustó mucho porque además de repasar vocabulario aprendimos datos y curiosidades sobre diferentes países alrededor del mundo. A continuación, fuimos a nuestra zona del albergue a elaborar documentos que nos ayudarán a recordar esta actividad para siempre. Los de 5º escribimos un periódico con noticias sobre diferentes cosas que hemos hecho y aprendido durante estos días y, los de 6º realizamos un diario personal anotando lo que más nos ha llamado la atención y lo que nuestros monitores nos han enseñado. Tras guardarlo en nuestras mochilas, volvimos a reunirnos por grupos para dar las últimas pinceladas de la temática general del campamento, una dinámica que nos ha permitido participar, cooperar, aprender y avanzar a todos los grupos, algo que nos ha dejado con muy buen sabor de boca.

Después de comer, cogimos el autobús no sin antes despedirnos de todos los que nos han ayudado, enseñado, acompañado y dado tanto cariño durante nuestra estancia. Ha sido increíble la atención, profesionalidad y paciencia que nos han brindado, y el abrazo que nos habéis dado en el autocar lo llevaremos en nuestro corazón para siempre.

Queremos dar gracias a todos los que lo han hecho posible, en especial, a nuestra directora, Verónica, que propuso, apoyó desde el minuto uno y puso en marcha esta actividad que promueve una enseñanza de calidad y un aprendizaje de la lengua inglesa, entre otras muchas cosas, de una manera real ya que los monitores, nativos, nos animaban a participar en conversaciones sobre diferentes aspectos del día a día. También al claustro de profesores por adaptar sus clases durante este período para que los compañeros que se quedaron no perdieran el ritmo escolar, y, por supuesto, a nuestras familias por la confianza en el colegio una vez más.

Decimos adiós al Albergue Max con una mezcla de sentimientos, con mucha alegría por reencontrarnos con nuestros seres queridos, pero también con mucha pena porque estos cinco días participando en la inmersión lingüística ha sido una experiencia que nunca olvidaremos.

See you soon!