CORPUS CHRISTI

Una vez terminada la Pascua, hay tres fiestas que nos tratan de explicar con signos claros, cómo es Dios, y cómo desea que seamos nosotros como cristianos: Santísima Trinidad, Corpus Christi, y el Sagrado Corazón de Jesús.

Hoy celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Y es para nosotros tan importante que, en muchos pueblos y ciudades, los cristianos salen, en procesión, por calles, adornadas con flores celebrando esta fiesta…

El cuerpo y la sangre de Jesús. ¿Y qué celebramos? ¿Y qué tiene que ver con el pan y el agua?… pues que el alimento del pan y del agua se transforma en el cuerpo de un ser muy querido.

Este es el gran descubrimiento de la Eucaristía: el mismo Cristo, quiso quedarse para siempre con nosotros y por ello, en la última Cena nos regaló la EUCARISTÍA, su cuerpo y su sangre, se transforman en el pan y el vino que consagramos en Misa.

Cuando nosotros comemos este pan y este vino, nosotros reflejamos la imagen de Dios. ¿En qué se debe notar? pues en que nosotros debemos de ir pensando y actuando como Dios amando, perdonando, ayudando, compartiendo, de forma que cuando la gente vea todo el bien que hacemos diga “ese chico/a tiene a Dios dentro, se le nota”… esto es comulgar… y si a todos los cristianos se nos notara, porque comulgamos con Cristo, este mundo sería un mundo un poco mejor.