MES DE MAYO CON MARÍA: “MARÍA SONRÍE CADA VEZ QUE SALE EL SOL”

María es una mujer que nos ayuda y nos anima: Dios ya sabe que nosotros solos no podemos hacer casi nada, pero contamos con su ayuda. Sin Él no haríamos casi nada, pero sin que nosotros pongamos todo de nuestra parte, Dios tampoco lo puede hacer,
ya que respeta nuestra libertad y tenemos que ser lo que decidamos que queremos dejarnos ayudar por Él y su Madre.

La virgen María creyó en el Señor y confió en su Palabra. Nosotros creemos, en primer lugar, porque nuestras familias nos han ido transmitiendo la fe en Dios. Nos llevaron a la Iglesia para que nos bautizaran y nuestros padres y padrinos se comprometieron a hacer crecer nuestra fe, con sus palabras, testimonios y ejemplos. También muchas personas que nos quieren nos han transmitido la fe, como nuestros abuelos, tíos, hermanos mayores y otros, que nos han enseñado a persignarnos, a rezar el padre nuestro y el ave María y nos acompañan a misa. Todo esto lo hacen porque nos aman profundamente y quieren lo mejor para nosotros. La fe es un regalo, un don, nosotros recibimos ese regalo el día de nuestro bautismo, pero no basta sólo ser bautizados para que creamos, tenemos que abrir nuestro corazón al amor de Dios y responderle con amor, para que ese don vaya creciendo. Nos dice san Pablo que “la fe que actúa por medio del amor” (Gal 5,6), si amamos a Dios, tenemos que demostrarlo a través de buenas acciones, que nacen del amor que Dios Padre nos tiene.

Pidamos hoy a Dios que nos ayude en eso que cada uno sabe que más le cuesta hacer. No olvides que para Dios, no hay nada imposible.