SANTA BONIFACIA 2020 Colegios San José y Divina Providencia

El día 6 de junio celebramos nuestra fiesta y , como ya es tradición, queremos hacerlo juntos. Esta año, las circunstancias hacen que este encuentro sea diferente, pero no queríamos dejar pasar la ocasión de ofreceros nuestro deseo de permanecer unidos, tratando de continuar la labor educativa de Bonifacia.

 

FIESTA DE PENTECOSTÉS

Pentecostés es una festividad de carácter religioso que se celebra cincuenta días después de la Pascua, poniendo término al periodo pascual. Se celebra tanto en la religión judía como en la religión cristiana.

Para los judíos, el Pentecostés supone la celebración de la entrega de la Ley a Moisés en el monte Sinaí, cincuenta días después del éxodo

 

La historia de Pentecostés

Antes de regresar al Padre Celestial, Jesús resucitado visitó a sus discípulos y les prometió enviar al Espíritu Santo para ayudarlos. Leemos en las Escrituras que una mañana, cuando los discípulos se juntaron con María, la madre de Jesús, y otras mujeres, de repente oyeron un ruido como de un fuerte viento. Entonces vieron lo que parecían ser llamas de fuego sobre cada uno de ellos. “Todos quedaron llenos del Espíritu Santo” (Hechos de los Apóstoles, 2:4).

El Espíritu Santo llenó a los discípulos de valor y fe, dándoles el poder de compartir las Buenas Nuevas con los demás. Comenzaron a contarles a otros acerca de Jesús y que murió por nosotros y resucitó a una nueva vida. En este día, el don del Espíritu permitió a los discípulos comunicarse incluso con aquellos que hablaban diferentes idiomas.

En Pentecostés, el apóstol Pedro habló a una multitud de personas. Les pidió que se bautizaran y recibieran el Don del Espíritu Santo. Muchas personas fueron bautizadas ese día. Los apóstoles continuaron bautizando a muchas personas. Les impusieron las manos para que recibieran el Espíritu Santo, dándoles fortaleza y coraje.

El evento de Pentecostés cambió el mundo y dio origen a la Iglesia de hoy.

El Espíritu Santo vino a los discípulos en Pentecostés. Dios Padre y Jesús enviaron al Espíritu Santo para ayudar y guiar a la Iglesia. El evento de Pentecostés cambió el mundo y dio origen a la Iglesia de hoy. El Espíritu Santo.

ORACIÓN

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus hijos, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu creador Y renueva la faz de la tierra. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Cristo nuestro Señor.AMÉN.

“OFRENDA FLORAL A LA VIRGEN” COLEGIO SAN JOSÉ DE ZAMORA

Estamos acabando el mes de mayo, el mes de María y desde el colegio como todos los años, pero este, de una forma distinta, queremos despedirlo ofreciéndole nuestras flores. Con ellas presentamos todo lo vivido estos meses, y pedirle que ayude a todas las personas que han sufrido el coronavirus, a las que las han cuidado y a las que han trabajado para que todo pudiera seguir funcionando. Pedimos por nuestras familias, por nuestros amigos y también por los profesores y profesoras, y por todas las personas que trabajan en el colegio.

Y queremos pedirle, que nos ayude en este momento final de curso y  que volvamos pronto a vernos, a estar juntos, a jugar y a estudiar con nuestros compañeros y compañeras

Hubo una persona muy importante para Jesús: fue MARÍA, su madre.

El evangelista san Lucas nos cuenta una historia muy bonita sobre María, cuando va a visitar a su prima Isabel.

Pocos días después de la Anunciación, María salió de viaje y fue rápido a un pueblito de las montañas de Judea, y entró en la casa de Zacarías y saludó a su prima Isabel. María: Muy buenas, Isabel. ¿Cómo estás? Narrador: Cuando Isabel escuchó el saludo de María, el bebé empezó a saltar en el vientre de la madre, y entonces Isabel se sintió llena del Espíritu Santo y gritó bien fuerte: Isabel: Hola, querida María. ¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Y por qué me pasa a mí una cosa tan grande como esta, que la madre de mi Señor me venga a visitar justo a mí? Porque apenas escuché el sonido de tu voz al saludarme, el bebé empezó a patear de alegría en mi vientre. Y feliz tú, porque creíste lo que te prometió el Señor.

Oración

María, camina cerca nuestro, acompáñanos madre buena, fortalece nuestra esperanza para que sea el motor de nuestra entrega el pozo donde beber para seguir, el refugio donde descansar y retomar fuerzas. Anuda nuestra esperanza al proyecto del Padre. Danos firmeza y hasta tozudez para seguir adelante. Llena nuestros corazones de la esperanza que libera para vivir el amor solidario.

Lo que se espera se consigue con esfuerzo, con trabajo y con la vida. Nos confiamos en tus manos para que nos hagas fuertes en la fe comprometidos en la solidaridad y firmes, muy firmes, en la Esperanza.