QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

CUARESMARTPhone 2021: “CONECTA CON JESÚS

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”

Nuestra muerte para siempre es totalmente impensable desde el amor que Dios nos tiene. Un Padre quiere vivir siempre con sus hijos y desea que éstos vivan siempre felices. Me parece totalmente fuera de lógica que Dios Padre nos entregue a su propio Hijo, viva con nosotros, sufra con nosotros, muera en una Cruz y después se vaya al cielo dejando   las cosas tan mal como antes de venir. La lógica del amor pide que vivamos con Dios para siempre. Nos ha comprado con un precio demasiado caro. A nosotros sólo nos queda acepar de corazón el regalo de Dios y agradecerlo.

TEXTOS BÍBLICOS

EVANGELIO

Jn. 12,20-33

Entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; 21estos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, queremos ver a Jesús». 22Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. 24En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. 25El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. 26El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará. 27Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré? ¿Padre, líbrame de esta hora? Pero si por esto he venido, para esta hora: 28Padre, glorifica tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo». 29La gente que estaba allí y lo oyó, decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. 30Jesús tomó la palabra y dijo: «Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. 31Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. 32Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». 33Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.

ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASÍ:

Con la intención de vivir

en actitud de servicio,

queremos «verte», Señor,
y ser tus fieles testigos.

Muchas veces te miramos

con ojos tristes, sin brillo.
No anda nuestro corazón
al compás de tus latidos.

Hoy, nos recuerdas, Señor,
tu modo de ser, tu estilo

de morir y dar la vida

como fiel «grano de trigo».

Señor, si no muere el grano,
se queda solo y vacío.

Pero si muere en la tierra,
en el fruto, sigue vivo.

Al morir, Señor, en cruz,
por amor, has florecido
en una espiga, que ofrece

los «nombres» de tus amigos.

Nosotros, con fe, queremos
seguir, Señor, tu camino.
Nunca le pesa la cruz

al que está de amor herido.

Del trigo sale la harina

Al molerlo en el molino.

Haznos, Señor, pan de amor

Para pobres y mendigos.

(Compuso estos versos José Javier Pérez Benedí).

ORACIÓN EN TIEMPO DE LA PANDEMIA

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud,  en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén