SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

CUARESMARTPhone 2021: “CONECTA CON JESÚS

 INTRODUCCIÓN

“El  relato, en el segundo domingo de Cuaresma, apunta claramente a la Resurrección de Jesús. Se trata de un Jesús transfigurado, deslumbrante. Estamos ante un evangelio de vida que pretende mantener viva la esperanza. Pero el relato termina diciendo que los apóstoles no se enteraron de lo que Él les anunció. Se atascaban ante el anuncio de la Resurrección. Y es algo que a muchos no nos acaba de entrar en la cabeza. Jesús es el Viviente, que trasciende el espacio y el tiempo”.

Marcos 9,2-10.

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.” Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: “Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.” De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: “No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.” Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de “resucitar de entre los muertos”.

 Este relato de la Transfiguración no se puede entender si se desconoce su sentido simbólico. Estas son algunas de las claves para comprenderlo.

«A los seis días» El sexto día del Génesis, tiene lugar la creación del hombre.  También Moisés sube al monte Sinaí y está seis días cubierto por la nube, y al séptimo le habla Dios

El monte alto” sin nombre, es una clara referencia al Sinaí lugar de la más grande teofanía.

La nube”. La nube trae agua, trae sombra, trae vida. Sobre todo en el tiempo del desierto está siempre presente como signo de que Dios les acompaña.

Los vestidos blancos son signo de la divinidad.

Moisés y Elías condensan todo el A.T. Moisés (La ley) Elías (los profetas).

Este evangelio en verso sonaría así

Los discípulos tenían

su fe y su esperanza heridas.

Con su “Transfiguración”

Jesús anima sus vidas.

Les anuncia una “victoria”

gloriosa, definitiva,

pero antes, han de doblar,

ante la cruz, su rodilla.

No se recogen los frutos

si no mueren las semillas.

Si el grano de trigo muere,

después florece la espiga.

El Padre, desde la nube,

habla con su voz divina:

“Escuchad a mi Hijo amado”.

Él es vuestra garantía.

Los creyentes en Jesús

vamos en su compañía.

Su palabra y su amistad

confortan nuestra fatiga.

Comprendemos que su amor

duele, poda, sacrifica,

pero de ese amor rebrota

una fuente de alegría.

Tú que dijiste: “Haced esto

en conmemoración mía”,

haz, Señor, de nuestra vida

una hermosa Eucaristía

(Compuso estos versos José Javier Pérez Benedí)