SEXTO DOMINGO DE PASCUA

El amor no es un atributo de Dios sino Dios mismo. Dios es amor (1Jn. 4,8). El poder, la sabiduría, la justicia, están al servicio del amor.  Cuando en el cristianismo nos salimos de esta esfera del amor y buscamos otros caminos, al margen del amor, lo que hacemos es fabricarnos ídolos.    Si Dios es amor y nosotros estamos hechos a “imagen y semejanza de Dios”, cuando vivimos en el amor nos realizamos plenamente como personas; y cuando no vivimos en el amor nos vamos destruyendo poco a poco.

 

TEXTOS BÍBLICOS

1ª Lectura: Hecha. 10, 25-26. 34-35. 44-48.    2ª Lectura: 1Jn. 4,7-10

 

 EVANGELIO Juan 15. 9-17 

Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento:  que  os  améis  unos  a  otros  como  yo  os  he     amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.  De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.

 ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASÍ:

Señor, sentimos gran gozo,

desbordamos de entusiasmo,

al escuchar que nos amas,

como el Padre a Ti te ha amado.

Tú eres el Hijo y el amor

del Padre en Ti se ha entrañado.

 Su amor se vistió de carne

 en tu cuerpo enamorado.

Al vivir entre nosotros como uno más,

como hermano,

nos amaste hasta el extremo

de morir crucificado.

Tu “testamento”, Señor,

 contiene un solo mandato:

Que con amor nos funde

en un encendido abrazo.

No es el culto ni la Ley,

ni el miedo a un Dios soberano.

Es el amor el que salva

 y define a los cristianos.

Danos, Señor, un amor

que no se quede en los labios.

Un amor fuerte que pase

del corazón a las manos.

Que el amor sea, Señor,

el aire que respiramos

En nuestra vida, el amor

es siempre el mejor regalo.

 (Compuso estos versos José Javier Pérez Vendí)

 

ORACIÓN EN TIEMPO DE LA PANDEMIA

Señor Resucitado: Mora en cada uno de nuestros corazones, en cada enfermo del hospital, en todo el personal médico, en los sacerdotes, religiosos y religiosas dedicados a la pastoral de la salud, en los gobernantes de las naciones y líderes cívicos, en la familia que está en casa, en nuestros abuelos, en la gente encarcelada, afligida, oprimida y maltratada, en personas que hoy no tienen un pan para comer, en aquellos que han perdido un ser querido a causa del coronavirus u otra enfermedad. Que Cristo Resucitado nos traiga esperanza, nos fortalezca la fe, nos llene de amor y unidad, y nos conceda su paz. Amén