TERCER DOMINGO DE PASCUA

Les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras

Estos domingos después de Pascua tienen una finalidad: Proclamar con fuerza Cristo ha resucitado y está vivo. Qué tremendas dificultades tenemos para aceptar las buenas noticias. La Resurrección de Jesús es LA GRAN NOTICIA. Son palabras dichas por el ángel para anunciar el nacimiento de Jesús. Y más importante para nosotros es la Pascua de Resurrección. Si Cristo ha resucitado, el destino del hombre ya no es la muerte sino la vida, y no una vida cualquiera sino la Vida con Cristo para siempre.

TEXTOS BÍBLICOS

1ª Lectura: Hech. 3,13-15.17-18.         2ª Lectura: 1Jn. 2,1-5ª.

EVANGELIO

 San Lucas 24, 35-48

 En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:

«Paz a vosotros.» Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo:

«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.» Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo que comer?» Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.» Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.»

 

ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASÍ

Los discípulos pasaban por dudas y sobresaltos.

Era “difícil creer” en Jesús Resucitado.

Al contrario que la ciencia, “la fe no ve todo claro”.

Las cosas espirituales se mueven “en otro plano”.

Nos anima a tener fe fijarse en los resultados.

Por eso, Jesús nos dice: “Mirad mis pies y mis manos”.

Mirad mis pies de “pastor”, abriendo paso al rebaño.

Pies gastados hasta ser, por amor, en cruz clavados.

Mirad mis manos de “amigo”, siempre llenas de regalos:

de bendiciones, caricias y panes multiplicados.

Abre, Señor, nuestra mente. Perdona nuestros pecados.

Vivimos resucitados, si amamos a los hermanos.

Comiste con tus amigos “un trozo de pez asado”.

Gracias, hoy, por invitarnos a tu “Banquete Sagrado”.

(Compuso estos versos José Javier Pérez Benedí)